Un talento puro, una pasión infinita, una sonrisa contagiosa, Marco Simoncelli era todo esto y mucho más, y en este artículo, nosotros en MoltoUomo.it intentamos trazar un feliz recuerdo de SIC.
Era un piloto que corría la SIC con el corazón.Un piloto que nunca se rindió, que desafió límites y rivales con valentía y determinación. Era un chico que amaba la vida, que se divertía con sus amigos, que hacía reír a la gente con sus chistes y expresiones.
Fue un campeón que nos regaló emociones inolvidables, el SIC, que nos hizo soñar con sus hazañas, que nos conmovió con su destino.
Una carrera como protagonista, desde el título mundial hasta MotoGP.
Marco Simoncelli nació en Cattolica el 20 de enero de 1987 y creció en Coriano, cerca de Rímini. A los 7 años empezó a competir en minimotos y a los 12 se proclamó campeón de Italia. En 2002 debutó en el Campeonato Mundial de 125cc y en 2004 logró su primera victoria en Jerez. En 2006, ascendió a la categoría de 250cc y en 2008 se proclamó campeón del mundo con Gilera, superando a pilotos como Álvaro Bautista y Mika Kallio.
En 2010, dio el salto a MotoGP, la categoría reina, con la Honda del equipo Gresini. Allí destacó por su estilo agresivo y espectacular, pero también por sus caídas y accidentes. En 2011, logró su primer podio en MotoGP en Brno, terminando tercero, por detrás de Casey Stoner y Andrea Dovizioso.
Unos días después, en Misano, consiguió su primera pole position en la categoría reina.
Un trágico epílogo de hace 12 años, un vacío irrellenable.
El 23 de octubre de 2011 es una fecha que ningún entusiasta de las motocicletas olvidará jamás.Ese día, Marco Simoncelli perdió la vida en el circuito de Sepang, Malasia, durante el Gran Premio. En la segunda vuelta, el piloto de Honda se salió por el exterior de una curva y se reincorporó a la pista justo delante de Colin Edwards y Valentino Rossi, quienes lo atropellaron sin poder esquivarlo.
Marco Simoncelli muere instantáneamente, con tan solo 24 años.
El mundo del motociclismo lamenta la pérdida de una de sus figuras más queridas y carismáticas. Su recuerdo perdura en el corazón de quienes lo conocieron, siguieron y admiraron. Su número, el 58, se convierte en símbolo de pasión y valentía.
Su nombre, Marco Simoncelli, se convierte en una leyenda…



